Nombramientos

De Samperinos
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Nombramientos locales[editar]

Todo Ayuntamiento de España puede conceder a un ciudadano el título de "Hijo Predilecto de la Villa", y sólo puede recaer en quienes, habiendo nacido en el lugar del otorgante del título, hayan destacado de forma extraordinaria por sus cualidades o méritos personales o servicios prestados en beneficio y honor de la villa y hayan alcanzado consideración indiscutible en el ámbito de lo público.

Hijo adoptivo[editar]

El título de hijo adoptivo se otorga en las mismas condiciones a los ciudadanos que no hayan nacido en el municipio o región, pero destaquen por sus cualidades, méritos personales o servicios prestados.

Concesión póstuma[editar]

El título también puede concederse a los ciudadanos que concurran en los merecimientos citados, como homenaje póstumo.

Hijo Predilecto[editar]

En general, el nombramiento de "Hijo Predilecto", se acredita mediante entrega de un pergamino artístico y en él figura el escudo del ayuntamiento y el lema “Hijo Predilecto de la Villa”, asimismo se expresan en el pergamino los méritos que justifican la concesión. También se hace entrega de una insignia en oro con el escudo del ayuntamiento.


Nombramientos Ayuntamiento Samper[editar]

1- Hijo Adoptivo- FRANCISCO GUMMA FERRÁN, el 1 de enero de 1883, 2- Hijo Predilecto- . Joaquín Menéndez Alaver, 24 de enero de 1904 3- Hijo adoptivo e hijo predilecto don Eduardo Gasset 31 de enero de 1904 4- Alcaldes Honorarios- El Rey Alfonso XIII y doña María Cristina de Habsburgo y Lorena, 18 de enero de 1925 5- Hijo Predilecto- Francisco Loscos Bernal. El 13 de noviembre de 1986,


Reflexiones a los nombramientos[editar]

- Alejandro Abadía París

A la calidad de las personalidades que hemos recorrido, a las que se les ha otorgado alguna distinción en Samper de Calanda, hacen difícil incorporar a otras personas al grupo. Es complicado estar junto con reyes, (Alfonso XIII y doña Cristina); con aquellos que trajeron el tren (tres líneas y cinco estaciones en el término) como Cappa y Gumá; los pantanos (Gasset) o personas de ciencia que dieron, incluso, su propia vida por los demás como Loscos o Menéndez. Difícil disponer gente de esta altura.

No obstante, tenemos en nuestro archivo figuras como don Joaquín Quílez, un guerrillero destacado dentro de la Guerra de la Independencia, unido después al Ejercito Carlista donde llegó a Mariscal de Campo. Pero a don Joaquín nunca se le reconoció nada porque estaba en el bando de los perdedores. Y los perdedores no tienen homenajes.

Conocemos la figura de don Juan Beriquet Fernández, que desde El Pilar se trasladó a Samper como beneficiado decano, además de ser Vicario de Villacarli. Fue un hombre de fama sobresaliente como orador y escritor. Lo encontramos en el tiempo de la edificación de de la Iglesia (1743/1759) poniendo alto precio a sus misas que donaba a las obras, y también sabemos que su panegírico dedicado a San Juan Bautista lo leyó el día de la inauguración en la misma parroquial. Pero ¿fue él el verdadero impulsor de la nueva iglesia? ¿Sería justo atribuirle todo el mérito? Tenemos que esperar y seguir investigando para conocer más detalles de la construcción de San Salvador.

Otro hijo local de justa fama lo fue Fray Juan Fox, dominico, autor en tres tomos, de “Obras piadosas”. Un hombre que nunca quiso cargos, entregado al retiro. Murió en 1627. O don Bartolomé Escartín, el buen prior de Roda, del que apenas tenemos más noticias.

También hemos contado en nuestra Historia con valedores como lo fue el Rey Magnánimo (Alfonso V de Aragón) que hasta visitó la villa; nuestro Comendador Juan Fernández de Heredia, toda una institución medieval; el general Palafox que situó en Samper la Real Audiencia de Aragón en tiempos de los franceses… ¿son motivos suficientes para alcanzar estas distinciones? En la actualidad hay varias personas con prestigio para alcanzar algún honor – he publicado una lista en el Rujiar-, pero aquí se han perdido muchos valores y uno de ellos es el de la generosidad y temo que también el de la capacidad de reconocimiento. Sólo hay que echar la vista a las últimas décadas y ver qué títulos menores se han concedido. Pongamos por ejemplo el de “Tambor Noble” que elige el pueblo que organiza el Día de Convivencia de la Ruta, y de cinco nombramientos que hemos tenido oportunidad de dar, tres (Mariano Laborda, de Híjar y el tío Andrés y Paco Navarro, de Calanda) se los hemos otorgado a gente de fuera; sólo a José Gargallo –alabardero- y Miguel Franco -tamborinero- se les ha nominado. ¿No ha habido más personas en Samper que hayan hecho algo por la Semana Santa? Y más, ni un solo “pregonero” de cinco oportunidades ha tenido connotaciones samperinas; y sólo Carmen París con el premio “difusión” la ha tenido. El problema tiene dos vertientes: o no hay gentes a las que agradecer algo o no hay capacidad de reconocimiento. Para el segundo supuesto, recordar aquello de que “dar una merecida distinción no solo honra al que la recibe sino que dignifica al que la otorga”.

Nombramientos Semana Santa 2017[editar]

  • José María Falo Espés, Premio Redoble 2017
  • Antonio Espés París, Premio Tambor Noble 2017.